Flora

FLORA Y BOSQUES DE TIERRA DEL FUEGO

En Tierra del Fuego las precipitaciones disminuyen de sur a norte, lo que explica la diferencia entre el frondoso bosque que cubre las costas del Canal Beagle y el más seco y abierto que se extiende al norte del Lago Fagnano.

Los suelos son jóvenes, permeables y ricos en materia orgánica. Provienen de la modificación de la roca madre o de sedimentos morrénicos (dejados por los glaciares). En general son ácidos y poco profundos, lo que limita el desarrollo de ciertas especies vegetales y hace que las raíces resulten superficiales y ramificadas.

Los ejemplares arbóreos son de edades y tamaños variables; de muy buen desarrollo en zonas cercanas al nivel del mar, se vuelven retorcidos y muy ramificados a más altura. Estos bosques nunca superan los 700 m. sobre el nivel del mar, considerado el límite de vegetación.

Las masas boscosas ocupan un 30 % de la superficie de la isla y están compuestas principalmente por lengas, guindos y ñires, especies pertenecientes a la familia de las Fagáceas. Estos árboles florecen con profusión durante unos pocos días de primavera, presentando flores masculinas y femeninas.

 

Lenga

La lenga es un árbol de hojas caducas con dos lóbulos entre cada nervadura. Adaptable a condiciones extremas, suele encontrarse hasta el límite de vegetación. De buen porte, tronco recto y corteza grisácea, adopta formas achaparradas y arbustivas al ascender en altura.

El guindo en cambio, es de hojas perennes duras al tacto y con bordes regularmente aserrados. Es conocido también como “coihue magallánico”. Alcanza su mejor desarrollo en la costa del Canal Beagle, se lo encuentra en los lugares más húmedos, llegando hasta la margen sur del Lago Fagnano. Suele formar pequeños conjuntos dentro del bosque de lenga, con un porte similar al de ese árbol, necesita temperaturas bajas para poder vivir.





Ñires

El ñire es de hojas caducas, resistente a condiciones adversas, como exceso de agua, viento o sequía, tiene preferencia por los lugares bajos. Presenta gran cantidad de ramas, su corteza es de color grisáceo y su porte es bajo.

Ya en menor proporción y dentro del bosque encontramos otros tres árboles que, en esta zona, suelen adoptar formas arbustivas:

El canelo con sus hojas ovaladas grandes y brillantes y una corteza grisácea, lisa y aromática. Posee flores de largos tallos, blancas o ligeramente rosadas que aparecen en ramilletes durante el verano. Sus frutos son de color verde oscuro.





Notro

El notro es común en el sur de la isla, alcanza buen porte según la protección que ofrezca el lugar donde crece. Su corteza es lisa y sus hojas, de formas variadas y borde liso, son de color verde oscuro en su cara superior y más clara en el revés. Es muy llamativo por sus hermosas flores en racimos de color rojo intenso que aparecen al principio de la primavera y al final del verano. Sus frutos se presentan en vainas doradas y poseen numerosas semillas.

Por último el maitén, o leña dura, es característico de la costa lluviosa del canal Beagle. Suele medir de 2 a 3 m. pudiendo alcanzar mayor altura en sitios protegidos. Sus flores, que aparecen entre el invierno y la primavera, son muy pequeñas y de color rojo oscuro.

Dado que existen en la isla más de 500 especies de plantas con flores, variedad de helechos, líquenes, hongos y cientos de especies de musgos, resulta imposible describirlas a todas, por lo que hemos seleccionado sólo algunas que, por sus características, seguramente llamarán su atención.



Campanilla

La flor que representa a la provincia de Tierra del Fuego es la campanilla. Crece cerca del mar, en terrenos secos y arenosos, presentando sus flores entre noviembre y enero. Tiene un largo tallo con grupos de 2 a 7 flores, de color blanco o crema, con estrías púrpura y el centro amarillo.

La drosera es una diminuta planta insectívora, que mide de 4 a 5 mm., que crece sólo en zonas muy húmedas floreciendo entre diciembre y febrero. Sus pequeñísimos tentáculos, de atractivo color rojizo en el extremo, segregan una sustancia melosa que le sirve para atrapar insectos.

También existen varias plantas que brindan deliciosos frutos comestibles. Al recogerlos, es necesario extremar las precauciones a fin de no dañar las plantas para poder volver por más al año siguiente.




Calafate

El calafate es un arbusto espinoso, de hojas siempre verdes, que puede alcanzar los 4 m. de altura, se desarrolla en terrenos secos y soleados. Sus flores, que aparecen entre octubre y enero, son muy abundantes, de color amarillo intenso y un fuerte, pero agradable perfume. Su pequeño fruto, de color azul violáceo brillante cuando esta maduro, aparece en febrero. Una leyenda dice que quien come calafate, regresa por más.

La chaura es un arbusto cuyas pequeñas hojas terminan en una espina, crece cerca de la costa y en los claros poco húmedos, produciendo flores y frutos dos veces por año. Sus flores son pequeñas y blancas.





Michay

El michay es un arbusto siempre verde, cuyas espinosas hojas se asemejan a las del muérdago. Presenta llamativas flores naranja antes de finalizar el invierno mientras que sus azulados frutos maduran en otoño.

La parrilla es un arbusto grande que crece en lugares bajos, especialmente cerca de la costa y en los cañadones húmedos. Durante la primavera se cubre de ramilletes colgantes de flores rojas o amarillas en forma de campanillas, que durante el verano se trasforman en frutos redondos, rojo oscuro o negros.

Por último la frutilla de magallanes crece en los claros del bosque y sobre las lomadas suaves. Sus flores blancas de cinco pétalos redondeados, que aparecen entre octubre y febrero, se convierten durante el verano en sabrosas frutillas.

También puede observarse la frutilla del diablo que es una planta que crece en suelos húmedos y sombreados, de hojas carnosas, brillantes y forma circular, cuyos frutos se asemejan a una frutilla, pero no son comestibles.


Mata negra

La mata negra es un arbusto siempre verde, muy ramificado, que crece tanto en los llanos como en la montaña y que llama la atención por sus abundantes flores, semejantes a pequeñas margaritas que perduran hasta bien entrado el otoño.

La flor de chocolate es la flor más interesante de la alta montaña, ubicada generalmente cerca de cristalinos cursos de agua. Durante la primavera es verde y espinosa, cubriéndose en el verano de pequeñísimas florecillas blancas con un fuerte olor a chocolate.






Orquídea Senecios

Entre cientos de atractivas flores, que tapizan el suelo de los más variados colores se destacan las orquídeas blancas, verdes y amarillas, las topa-topa, las violetas, la edelweiss fueguina, murtillas y senecios.

Entre las plantas parásitas y los diferentes hongos que afectan al bosque fueguino encontramos la barba de viejo que es un liquen que se encuentra en todo el bosque fueguino, siendo más común en la zona norte, especialmente sobre los ñires. Tiene la forma de un conjunto de hilos colgantes de color verde claro. No le
hace daño a la planta, sólo la utiliza como apoyo.




Barba de viejo

El nido de pájaro, o farolito chino, es una planta hemiparásita provista de hojas verdes que le permiten hacer fotosíntesis y de órganos chupadores semejantes a raíces, con los cuales absorbe la savia bruta del árbol. Resalta especialmente cuando las lengas y los ñires se encuentran sin hojas.

También el pan de indio es un hongo parásito, de color blanco o amarillo claro, que madura de noviembre a diciembre. En este período se arruga, endurece y su superficie se llena de agujeros. Sus hilos se adhieren a la planta y segregan una sustancia que provoca, como consecuencia, una desmesurada multiplicación celular que da origen a la forma característica, conocida como “nudo”.

Existen un conjunto de hongos que debilitan la resistencia de la planta, transformando la madera en una masa pulverulenta conocida como podredumbre. Esta adquiere tonalidades rojizas cuando los hongos afectan a la celulosa, o blancas, cuando atacan a la lignina.

También los turbales, grandes extensiones de terreno de consistencia esponjosa, textura muy suave y llamativas tonalidades rojizas y anaranjadas, se encuentran en toda la provincia, fundamentalmente en los grandes valles del sur. A grandes rasgos, los turbales consisten en materia vegetal acumulada en muy lenta descomposición: capas sucesivas de musgos (especialmente los del género Sphagnum) que tienen la particularidad de absorber grandes cantidades de agua.

 


 

Descargar Archivo